La inversión privada y la reactivación económica por Estefanía Manzaneda

Cuando empezó la cuarentena en marzo del 2020, se generaron efectos inmediatos para la economía de nuestro país, la crisis económica derivada de la pandemia ha llevado a la suspensión total o parcial de actividades productivas con efectos fuertes y significativos. Los sectores más afectados son el comercio mayorista, minorista, turismo, hoteles, restaurantes, inmobiliarias empresariales, inmobiliarias de alquiler, manufacturas, actividades deportivas y actividades de entretenimiento. Del otro lado, el 70% de la población activa en el Perú vive de la economía informal o se desempeña en oficios en los que obtienen sus ingresos día a día. El ingreso directo es diario y solo están considerados en estadísticas no en programas efectivos del estado.

Sin un plan de contingencia efectivo por parte de las autoridades y con una reactivación económica en cuatro fases con protocolos de bioseguridad que reducían aforos disminuyendo ingresos e incrementando costos el cual no consideraba el 70% del mal llamado sector informal.

Es importante romper las barreras burocráticas por parte del estado y promover la inversión privada a toda escala. La ejecución de proyectos de inversión, potenciar a las empresas peruanas en innovación y tecnología, iniciar un agresivo proceso de formalización para identificar e inyectar de capital a los emprendimientos deben ser considerados como una alternativa para generar puestos de trabajo y así reactivar nuestra economía.